Aprovechando esta noche de trabajo en el hotel, porque esta semana me toca cubrir unas vacaciones nocturnas, y mientras “no hay mas nada que hacer” me dedicaré -para variar- a ver una peli. Esta vez, quería ver  una nueva que no tuviera nada que ver con los Oscars y esas historias que también disfruté ver pero que se volvieron un poco demasido luego de tantas semanas seguidas de ver una y ota y otra. Lo cierto es que me topé con esta cinta que salió a la luz al luz el último trimestre del año pasado y que ya por curiosidad y luego de discusiones con amigos sobre verla juntos o no, o mejor no verla para evitar las lágrimas inecesarias y el dramón que puede contener el saber más o menos de que va la historia.

La historia diré que es algo predecible, porque sí lo es… Un hombre exitoso que pierde a su hija de 6 años y que en medio de su luto guiado por la rabia y la angustía natural de este hecho decide escribir tres cartas a algo: la muerte, el tiempo y el amor. Este hombre es entre otras cosas observado por los ojos preocupados de tres de sus compañeros de trabajo que preocupados y gracias a un “encuentro casual” conocen a una actiz y esta junto con otros compañeros de teatro se hacen complices para asi darle la oportunidad a Howard, asi se llama el personaje principal, de poder conversar. En el medio de la historia suceden otras cosas; cada personaje se encuentra en su busqueda, en la que también el amor, el tiempo y la muerte cumplen un rol importante en sus historias.

Para no entrar tanto en detalles, esta película es para el que la vea, y cada uno le dará su interpretación, empezando con los primeros minutos de esta en donde se presentan preguntas que pueden parecer importantes y que por andar por allí caminando o bailando como zombies en la vida no nos detenemos a meditar. También es una película que mira a la vida desde estos tres puntos que hacen de la misma puntos vitales para nuestra existencia. Vuelcos finales en la trama y una historia agradable que contar hacen de esta historia una opción buena que ver en esos días de desgano.

En cuanto a las actuaciones, no son grandes ni imponentes – apesar que cuenta con un cast bastante bueno- y a mi parecer tampoco sobresalientes, aquí lo que cabe destacar es el desarrollo de la historia y como cada personaje va mostrando la conexión con los tres hechos en los que gira la trama y que se vuelven de carne y hueso.

La importancia del luto y de lo que hay más allá de que alguien al que amamos tanto se va, la belleza colateral que es tan personal para cada persona que atraviesa por este tunel para finalmente  llegar a la luz al final del mismo, el consuelo de la aceptación de las emociones, de los eventos que acontecieron, las decisiones tomamos y las consecuencias de estas, los errores, la busqueda del amor, enfrentar a la muerte y muchas cosas mas se dejan de ver en esta película que sí le da al alma.

 

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